¡Cuidado con las sillas de coche de segunda mano! Te contamos por qué

Son muchos los padres que recurren a las sillas infantiles de segunda mano, ya sea por motivos económicos o simplemente por comodidad, en muchos casos se desconocen los posibles riesgos de su uso para los menores.

Las sillas infantiles o los sistemas de retención infantil (SRI) son uno de los productos que tendrás que utilizar si vas a desplazarte en un vehículo con un niño. Su uso es obligatorio por ley siempre que la altura del menor sea igual o menor a 1,35 metros. En Aesvi recomendamos hacerlo hasta los 150 cm. en una silla con respaldo. De esta forma, aparte de ir más seguro, si el niño se duerme puede apoyar la cabeza en la silla y va más cómodo.

El precio de los SRI no es especialmente económico por lo que muchos padres o adultos recurren al mercado de segunda mano para hacerse con una silla infantil a un menor coste. Pero lo que desconocen estos padres es que pueden estar poniendo en riesgo la seguridad de sus hijos. ¿Cuál es el historial de uso del SRI? ¿Habrá sufrido algún impacto? ¿Habrá estado involucrado en algún accidente de tráfico? ¿Se habrá usado correctamente?

SRI de segunda mano, un riesgo para el niño

Son muchos los interrogantes que surgen en relación a una silla infantil de segunda mano, sobre todo cuando desconocemos su historial, porque estamos poniendo en riesgo al niño.

Los SRI se deterioran con el uso y, aunque a simple vista parezca que estén intactos o como nuevos, los daños o el deterioro puede ser interno. Concretamente estos daños pueden estar en la estructura plástica, que es la base para que cualquier SRI cumpla su función de proteger al niño cuando viaja en coche.

Los plásticos son muy sensibles a la luz, al calor, a los cambios de temperatura…. y, aunque no lo veamos, estos plásticos de la estructura pueden tener micro grietas, se han podido endurecer… es decir, han podido perder sus propiedades con el paso del tiempo. Cuando compras un producto de segunda mano es prácticamente imposible conocer cuál ha sido el uso que le ha dado su anterior propietario, en qué condiciones lo ha almacenado, por cuántos niños ha podido ser usado, si ha sufrido el impacto de un accidente o colisión… Algunos fabricantes en sus instrucciones recomiendan no volver a utilizar una silla que ha sufrido un impacto a una velocidad superior a 10 km/h. Recordamos que las sillas de coche no tienen fecha de caducidad.

Sin manual de instrucciones o etiquetado ilegible

Son muchas las dudas que hay detrás de una silla de coche de segunda mano cuando estamos hablando de la seguridad de nuestros niños. Las normativas de homologación evolucionan, por lo que nuestros hijos siempre viajarán más seguros en sillas con las tecnologías más innovadoras. Con las sillas de segunda mano también puede ocurrir que no incluyan el manual de instrucciones -fundamental para realizar la instalación en el vehículo de forma correcta- o que las etiquetas del modelo de silla y de la normativa de homologación estén desgastadas y sean ilegibles, con el riesgo de usar un producto descatalogado o utilizar la silla para pesos o alturas del niño incorrectos.

Por tanto, aunque el SRI esté dentro del ciclo de vida que recomienda la Confederación Europea de Productos de Puericultura (ENPC), desde AESVi aconsejamos no comprar sillas infantiles de segunda mano, especialmente si desconocemos su historial de uso y su vida útil, es decir, la fecha en la que se empezó a utilizar por primera vez.

En el caso de que la silla te la preste algún amigo o familiar, te recomendamos que antes de usarla averigües qué norma de homologación tiene y si se puede usar, cuándo se utilizó la silla por primera vez, si ha sufrido algún impacto y cuál ha sido, en general, el uso que se le ha dado.

Consulta más recomendaciones en el Decálogo de la Seguridad Vial Infantil de AESVi

Imagen: Unsplash| Sharon McCutcheon


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