Desde el curso 2022-2023 la educación vial es obligatoria en España en todas las etapas educativas desde la Educación Infantil hasta Bachillerato. Este logro, alcanzado tras décadas de lucha, supone la incorporación de la educación vial en el currículo escolar de una manera transversal, con el objetivo de promover hábitos seguros y sostenibles de movilidad desde edades muy tempranas. Esta transversalidad supone también que la educación vial no sea una asignatura en sí misma impartida por docentes formados específicamente para ello, sino que los contenidos se integren en otras asignaturas, entre ellas, educación física.
Sin embargo, y a pesar de que la normativa (LOMLOE) establece la obligatoriedad de la impartición de contenidos de educación vial en las aulas, no se exige una formación específica obligatoria en la materia para los docentes, quienes, de manera voluntaria, pueden acogerse a la formación continua o utilizar los recursos didácticos que ofrece, entre otros, la Dirección General de Tráfico.
Urge la implantación de formaciones específicas para el profesorado
Ante esta situación, desde la Alianza Españolapara la Seguridad Vial infantil, AESVi, único foro en España compuesto por expertos nacionales e internacionales en seguridad vial infantil, debemos seguir insistiendo en la necesidad y la urgencia de establecer estrategias y procedimientos pedagógicos que impulsen iniciativas eficaces para la incorporación e implantación de formaciones técnicas específicas obligatorias impartidas por expertos en la materia y dirigidas al colectivo formador, especialmente docentes, que tienen la responsabilidad de impartir los contenidos de educación vial al alumnado.
Para garantizar la seguridad de los menores en todos sus desplazamientos, es fundamental transmitirles un conocimiento claro adaptado a su edad y capacidades, huyendo de imposiciones y obligaciones que no siempre pueden comprender. Por esta razón es prioritario que las autoridades competentes proporcionen a los docentes recursos formativos específicos impartidos por expertos en la materia que puedan transmitir su conocimiento al profesorado y estos, a su vez, a los alumnos y las alumnas para no seguir retrasando un curso académico más la formación de los menores en un área clave para su seguridad y su integridad física como usuarios de las vías, ya sea como peatones o como usuarios de los diferentes medios de transporte.