Un año más, durante este mes de marzo, la Dirección General de Tráfico ha llevado a cabo su ya tradicional campaña de vigilancia y control del uso del cinturón de seguridad y de los sistemas de retención infantil. A lo largo de la semana comprendida entre el 10 y el 16 de marzo, la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil y las policías locales y autonómicas de todo el país controlaron un total de 443.758 vehículos entre turismos, taxis, vehículos de mercancías y autobuses en vías urbanas e interurbanas con un balance muy negativo y al alza con respecto a las campañas de los años anteriores.
Aumenta un 19% el número de menores que no viajan seguros en el automóvil
Durante esta semana de control y vigilancia del uso de sistemas de retención infantil, los agentes de tráfico detectaron nada menos que 458 menores que viajaban sin hacer uso de este dispositivo de seguridad o que lo hacían de manera incorrecta, frente a los 385 menores detectados en la campaña de 2025 y los 317 en la de 2024. Este incremento del 19% en un solo año no solo es alarmante, sino que resulta inaceptable en una sociedad que ya debería ser conocedora del riesgo que supone para las vidas infantiles el viajar en cualquier vehículo sin un sistema de seguridad adecuado o utilizarlo de manera incorrecta.
Desde AESVi instamos a las autoridades competentes y al conjunto de la sociedad, especialmente a los padres, madres y adultos responsables de la seguridad de los menores, a reflexionar en profundidad sobre las causas que motivan que las familias pongan a sus hijos e hijas menores en una situación de tan alto riesgo, a pesar de que las evidencias científicas demuestran que un niño que viaja en un automóvil utilizando correctamente un sistema de retención infantil es el pasajero mejor protegido, mientras que ese mismo niño, sin un sistema de retención infantil o utilizándolo de manera incorrecta, es el pasajero más vulnerable del automóvil.
Pedagogía: clave para redireccionar las conductas de riesgo
La Ley de Tráfico establece la obligatoriedad del uso de estos dispositivos de seguridad para todos aquellos niños y niñas con una altura igual o por debajo de los 135 cm. Son ya muchas las campañas en las que se viene observando este incremento de menores que no utilizan SRI o lo hacen de manera incorrecta algo que es, indudablemente, responsabilidad de sus padres, madres y adultos responsables. El hecho de que aún haya familias que viajan en automóvil con sus hijos menores sin hacer uso de las medidas de protección necesarias y obligatorias para garantizar su seguridad, es una señal de alerta sobre la ineficacia de las políticas actuales de protección de los menores en el automóvil. Ante esta situación, las autoridades competentes deben realizar una reflexión profunda que lleve a un cambio de paradigma de protección de los menores en los vehículos alejándose de las políticas actuales basadas en la sanción y asumiendo la pedagogía como elemento clave para redireccionar las conductas de riesgo hacia conductas de seguridad.